Una cría de dragón argénteo, que según las leyendas de antaño, y como todos los de su raza, así como los broncíneos y dorados, eran dragones del Bien cuya empresa era vencer a los dragones del Mal. El único ejemplar conocido. Estaba prisionero en la fortaleza del Coleccionista, aunque fue rescatado por Ivren, el bardo.
Nótese que esta descripción es general, pero también puede ser modificada por el resultado de la partida jugada. El master de turno debe obviar lo segundo.
