Dícese de las almas en pena cuya antigüedad y rabia es tal que ya han olvidado su origen humano. Han perdido su difusa forma humanoide y únicamente son luz depredadora rezumante de tristeza. Un luctuoso estado de latencia que hace de estos ectoplasmas macabros, seres de ultratumba dispuestos a todo por cumplir su venganza.
Nótese que esta descripción es general, pero también puede ser modificada por el resultado de la partida jugada. El master de turno debe obviar lo segundo.
